Este curso fue impartido par profesores de educación primaria y secundaria específicamente con el fin de concientizar y concientizarse que todos vivimos o ejercemos de una forma u otra violencia.
Esta experiencia para mi fue muy significativa porque compartí vivencias de diversos grados con las y los profesores que han resuelto y otros no, sobre todo los que se refieren a abuso sexual sucedidos en las familias y que por temor a las represalías, los profesores prefieren mantenerse al margen. Dichas represalias no sólo son con la familia del menor abusado, sino también de algunas autoridades educativas que no brindan el apoyo requerido a los profesores que demandan dicho abuso y que en ocasiones según sus testimonios se les revierte y ellos resultan afectados en sus derechos laborales y personales.
Causaron polémica algunas de las lecturas de la antología sobre todo cuando analizamos las características del abusador, las características de un niño o niña con alto potencial de sufrir un abuso, así como la legislación que los protege y que el profesor ante un caso de abuso que detecte puede acudir a las instancias correspondientes.
Vieron los videos del "Arbol de Chicoca" y "Me lo dijo pajarito", el primero para detectar casos de abuso sexual infantil en niños muy pequeños y el segundo para contribuir a que los individuos manejen de una manera positiva su mal humor, los malos ratos o momentos, el exceso de trabajo o presiones de cualquier tipo y que detonan como violencia hacia otros.
Los maestros efectuaron encuestas a niños, padres de familia y otros profesores con el fin de detectar qué acciones realizamos cuando ejercemos violencia hacia los demás y cuáles acciones realizan otras personas sobre nosotros cuando somos violentados.
En fin, fue un curso muy interesante donde se concluyó sobre las acciones que se tiene que realizar cuando detecte casos de maltrato y abuso sexual infantil.
Hasta la próxima.